WALL-E

WALL-E

Lanzamiento: 1995
Duración: 98 minutos
Presupuesto: 180.000.000$
Recaudación: 521.268.237$

En el siglo XXII, la Tierra está regida por la megacorporación Buy n Large (BnL), que causa una producción excesiva de basura y la Tierra se cubre de ella hacia el año 2115. En un intento de resolver la situación, la población de la Tierra es evacuada en lujosas naves espaciales de la megacorporación, mientras que un ejército de robots compactadores de basura llamados WALL•E (Waste Allocation Load Lifter – Earth class) se establecen en la Tierra para restaurar y limpiar el planeta. El plan falla cinco años después y, de esa manera, la humanidad se ve obligada a establecerse en el espacio de forma indefinida. Setecientos años después, en 2805, sólo una unidad WALL•E ha sobrevivido, que recolecta por sí misma piezas de otras unidades WALL•E averiadas por las condiciones del planeta y con el paso de los años. Esta unidad ha desarrollado una personalidad y sensibilidad propias, así como emociones. Entre sus cualidades más notables destaca su curiosidad, lo cual se evidencia en su peculiar costumbre de recoger cosas extrañas que le interesan en las montañas de basura, tales como un cubo de Rubik, una lámpara incandescente, un extintor y hasta un sostén. Durante sus días de trabajo, en los que lleva un improvisado bolso para recoger objetos interesantes, se encuentra por casualidad una cucaracha, la cual adopta como mascota y esta se comporta como si de un perro fiel se tratara. Cada noche en la tierra ocurren tormentas de arena espantosas, producto de la gran contaminación.

Un día, WALL•E encuentra una planta creciendo entre la basura. la mete en una bota y la lleva a su camión, que es un distribuidor de robots WALL-E que él ha convertido en su casa. Días más tarde, mientras trabaja, “encuentra” una lucecita roja que en realidad es un localizador láser y lo sigue lleno de curiosidad, sin saber que detrás de él venían más en un perfecto círculo. Una vez “alcanza” el láser y después de descubrir que no puede tomarlo, viendo sorprendido además los demás señaladores, ve como una gigantesca nave va a aterrizar encima de él y se entierra en el suelo apresuradamente, salvándose por los pelos de los propulsores de la nave. Una vez esta aterriza, libera un contenedor ovalado que a su vez (abriéndose de una manera espectacular) libera una avanzada robot exploradora llamada EVA. Inmediatamente después mirarla WALL•E se enamora de ella. No obstante, su misión es buscar señales de vida de una planta, por lo que ésa es su única tarea a realizar y una vez completada, se marchará del planeta. Mientras WALL-E la admira en todo su esplendor escondido detrás de una inmensa roca, suelta un pequeño pedazo de ésta, provocando que EVA le dispare con su láser, demostrando que actuará sin miramientos a la menor provocación. Inicialmente, EVA se comporta distante hacia WALL•E, mientras a éste le empieza a atraer aún más la robot y se las arregla para acercarse a ella. Durante una tormenta de polvo, WALL•E lleva a EVA a su camión y le muestra la planta que había recolectado hace poco, lo cual causa que sus sistemas automatizados para guardar la planta dentro de ella se activen y asimismo desactiven a la robot. WALL•E hace todo lo posible para recuperarla y cuidar de ella, incluso sale con la robot aún sabiendo que se encuentra inactiva. Cuando su nave viene a recogerla, WALL•E se aferra desesperadamente al casco de la nave y después de un largo viaje llegan a la Axioma, nave espacial de la BnL.

Después de un acoplamiento, WALL•E sigue a EVA mientras ella es llevada hacia el puente de la nave. A medida que WALL•E avanza por el Axioma es evidente que después de siglos de vivir en condiciones de microgravedad y haber estado confiados a los sistemas de la nave, los pasajeros humanos han sufrido una severa pérdida ósea y se han vuelto extremadamente obesos. El capitán de la nave, B. McCrea, hace menos cosas de las que debería de hacer y deja el control de la nave al piloto automático, Auto. Cuando EVA llega a la oficina del capitán, este último se entera de que mediante la colocación de la planta dentro del holodetector de la nave como un símbolo para volver a habitar la Tierra, el Axioma entrará en el hiperespacio y regresará a la Tierra para permitir a sus pasajeros repoblar el planeta. Sin embargo, cuando se abre a EVA, la planta no se encuentra. Se considera a EVA defectuosa y es llevada a la sala de reparación de robots junto con WALL•E, mientras la curiosidad por la planta del capitán McCrea hace que él comience a investigar la historia de la Tierra.

WALL•E confunde la inspección de EVA con una tortura e intenta salvarla, liberando accidentalmente una multitud de robots con mal funcionamiento, haciendo que EVA y él sean designados como robots renegados. Furiosa por la influencia destructiva de WALL•E, EVA le guía hasta una cápsula de escape para regresarlo hacia la Tierra. Ahí son testigos de que un GO-4 coloca la planta perdida en una de las cápsulas, la cual es lanzada hacia el espacio exterior y programada para autodestruirse con WALL•E adentro, pues éste había corrido hacia ella justo antes de ser sellada. WALL•E escapa ileso —un extintor lo ayuda a alejarse rápidamente de la explosión— llevando la planta consigo y se reconcilia con EVA, celebrando con un breve baile afuera de la Axioma.

EVA decide esconder a WALL•E, quien había intentado declararse ante ella aunque ésta no le da tiempo a hacerlo, y le lleva la planta al capitán directamente. El capitán examina las grabaciones de EVA de la devastada Tierra y se percata de que la humanidad debe regresar a restaurar el planeta. Mientras el capitán riega la planta y reflexiona sobre el regreso de la humanidad a la Tierra, EVA sigue observando las grabaciones y observa los momentos en los que Wall•E cuidó de ella, haciendo que EVA se apene y empiece a sentir algo por el robot. El capitán avisa a AUTO de su intención de volver a la Tierra, no obstante, Auto revela su intención de impedir su regreso, organiza un motín por medio del cual ordena al mismo GO-4 a robar la planta a pesar de que EVA trata de impedirlo. Pero en ese momento aparece WALL•E, quien había conseguido recuperar la planta. Antes de que el Capitán o EVA puedan hacer nada, EVA es atrapada en un campo por el GO-4 y Auto trata de quitarle a la fuerza la planta a WALL•E, pero éste la protege bien. AUTO utiliza entonces su electroshock y electrocuta a WALL•E hasta dejarlo muy débil y dejarle caer por el conducto de basura. Después desactiva a EVA, quien no podía moverse por culpa del GO-4, y ella cae también por el conducto.

EVA es reactivada gracias a unos ratones que se le paseaban por el cuerpo, pero no puede moverse debido a que está atrapada en un montón de basura. Unos WALL•E gigantes aparecen y van acumulando montones de basura en los que también está un WALL•E muy debilitado. Tras unos esfuerzos tremendos, EVA consigue sacarla a ella y a WALL•E y antes de ser lanzados hacia el espacio son salvados por M-O (un robot de limpieza que había empezado a seguir a WALL•E desde su llegada debido a la suciedad que dejaba). Mientras M-O limpia a WALL•E, EVA busca desesperadamente por todo el cobertizo alguna tarjeta de memoria compatible con WALL•E (debido a que la otra estaba quemada), pero no hay ninguna. Entonces WALL•E le dice a EVA que cumpla con su deber y lleve la planta a su sitio correspondiente, pero EVA por primera vez conoce el amor y le hace saber a WALL•E que ya solo quiere estar con él, pero WALL•E insiste en que cumpla con su deber y entonces le recuerda que las piezas que le podrían reparar están en la Tierra.

EVA ayuda a WALL•E a llevar la planta al holodetector para activar el hipersalto de la Axioma hacia la Tierra, contando con la ayuda de los robots de mal funcionamiento en la nave. El capitán abre el holodetector mientras lucha por el control de la Axioma contra Auto, en el proceso derrota al GO-4. Auto consigue deshacerse del capitán y inclinar la nave para apelmazar los humanos a un extremo y que EVA se vea obligada a protegerlos sosteniendo unas vigas que los habrían aplastado. Auto entonces empieza a cerrar el holodetector y solo WALL•E está disponible para impedirlo. El robot intenta frenar el holodetector con todas sus fuerzas, pero está demasiado débil y uno de sus pies resbala lo suficiente para que sea aplastado. Su aparente muerte provoca un impacto en los humanos y EVA grita desesperada.

Finalmente, el capitán se siente renovado por el sacrificio de WALL•E y con nuevas fuerzas logra desactivar a Auto y EVA coloca la planta en el holodetector rápidamente para poder liberar a WALL•E y enviar al Axioma a la Tierra.

Ya en el planeta, EVA traslada los restos de WALL•E a su hogar donde exitosamente repara y reactiva al robot. Sin embargo, la memoria de WALL•E se encuentra borrada y vuelve a su programación original, la que consiste en ser un simple compactador de basura. Con el corazón roto, EVA le da a WALL•E una despedida con un Beso que ocasiona una chispa eléctrica que restaura la memoria de WALL•E, siendo como siempre. WALL•E y EVA se casan y felizmente reúnen a los pasajeros robots y humanos de laAxioma con el objetivo de restablecer el ambiente de la Tierra. Durante la escena de los créditos finales, se aprecia el repoblamiento exitoso de la Tierra y cómo la planta que aparece a lo largo del filme ha crecido hasta convertirse en un robusto árbol que aprecian con asombro el par de robots.

Sin Comentarios

Leave a Reply