Brave

Brave

Lanzamiento: 2012
Duración: 93 minutos
Presupuesto: 185.000.000$
Recaudación: 534.719.922$

En la antigua Escocia, los Reyes Elinor y Fergus celebran el cumpleaños de su pequeña hija Mérida. Fergus le obsequia un arco y le enseña a disparar una flecha, sin embargo, esta se desvía hacia el bosque. Mérida se adentra a buscarla y halla una “Luz mágica” (fuego fatuo). Al volver, su madre le explica que esas luces guían a uno a su destino. Cuando se disponen a regresar al castillo, Mor’du, un oso demonio gigante, ataca a la familia. Mérida se escapa junto con su madre, mientras que su padre ataca al oso junto con sus hombres, pero pierde su pierna izquierda.

Los años pasan, y Mérida, ahora una enérgica y aventurera adolescente, es hermana de unos traviesos trillizos. Su vida ahora es estrictamente controlada por su madre, quien trata en vano de convertirla en una princesa modelo, por lo que la relación entre ambas es difícil. La situación empeora cuando Elinor la presiona para que se case con alguno de los primogénitos de los líderes de los clanes vecinos y para ello se organizan los Juegos de las Tierras Altas para competir por la mano de Mérida. Según la tradición es la propia princesa la que debe de elegir el evento principal de la competencia, así que Mérida elige el tiro con arco. Durante la competición, el lerdo hijo de Lord Dingwall gana por accidente. En ese momento, Mérida se mete en el torneo recordando la regla principal: Que los primogénitos de los clanes lucharán por la mano de la princesa en la competencia que esta elija, así que ella siendo la primogénita puede competir por su propia mano. De este modo, ante la sorpresa de todos compite y gana, humillando a los clanes.

Elinor reprende a su hija, diciéndole que ha puesto en peligro al reino con su imprudencia a lo que Mérida responde rompiendo un tapiz que hizo su madre en el que salían ella y sus padres juntos. Elinor, enfurecida, le recuerda a su hija que es una princesa y le arrebata su arco, arrojándolo al fuego, ante el horror de Mérida, quien huye al bosque. Ahí se encuentra nuevamente con las luces mágicas, que la guían a la cabaña de una bruja, a la que al final decide comprarle todas sus tallas de madera, a cambio de un encantamiento para que su madre “cambie” y no la obligue a casarse. La bruja le entrega entonces un pastelillo mágico y también le menciona que antes un príncipe fue con ella y le pidió un encantamiento para ser tan fuerte como diez hombres.

La princesa vuelve al castillo y le da el pastel a su madre, lo que la transforma sorpresivamente en un oso, así que Mérida supone que la bruja le dio un hechizo que no quería. Con la ayuda de sus hermanos, Mérida huye con su madre transformada y vuelven a la cabaña de la bruja, pero esta se ha ido. A través de un mensaje automático controlado con pociones, Mérida descubre que el hechizo será permanente al segundo amanecer a menos que “remiende el vínculo que el orgullo rompió”. En el bosque Mérida y su madre comienzan a conciliar su relación. Sin embargo, Mérida observa que el hechizo se está convirtiendo lentamente en algo permanente, haciendo que su madre se comporte como un oso salvaje. Más tarde, la pareja se encuentra con los fuegos fatuos de nuevo y los siguen a las ruinas antiguas. Ahí descubren que Mor’du fue alguna vez el príncipe de la leyenda de Elinor, y recibió el mismo hechizo de la bruja, volviéndolo un oso tan fuerte como diez hombres. Después de huir de un ataque del mismo Mor’du, Mérida descubre que la reparación del tapiz de la familia romperá el hechizo y evitará que su madre se vuelva como Mor’du.

Vuelven al castillo donde los clanes se encuentran en el borde de la guerra debido a las acciones de Mérida y están abarrotando la sala, por lo que su madre debe pasar sin ser vista. Mérida entra y trata de conciliar a los clanes para distraerlos, mientras su madre llega a su habitación. Mérida se reúne con ella en la sala de tapices con Elinor, que una vez más, pierde su humanidad por unos minutos. Repentinamente, Fergus llega a sus aposentos para buscar a Elinor, pero la encuentra convertida en un oso y la confunde con Mor’du. Elinor vuelve a caer en su estado salvaje y ataca a Mérida y Fergus, hiriendo levemente a la primera. Esto la hace recuperar la consciencia humana y corre fuera del castillo desesperadamente. Pensando que Elinor es Mor’du, Fergus encierra a Mérida para protegerla y sigue Elinor junto con los clanes.

Con la ayuda de sus hermanos, que se convirtieron en oseznos después de comer el pastel que su hermana dejó en la cocina, Mérida escapa y en el camino repara el tapiz. Los miembros del clan y Fergus capturan a Elinor, pero Mérida logra llegar a tiempo para evitar que su padre mate a Elinor. De pronto, Mor’du aparece y reduce rápidamente a los clanes. El oso se abalanza sobre Mérida dispuesto a acabar con ella, pero entonces, Elinor se libera de sus ataduras y lucha ferozmente contra Mor’du; finalmente, logra matarlo haciendo que uno de los pilares de piedra caigan sobre el oso y con ello liberando al espíritu del príncipe.

Mérida cubre a su madre con el tapiz ya reparado con la esperanza de que Elinor se vuelva humana. Sin embargo, no pasa nada. Mérida, la abraza y se arrepiente de todo lo que dijo y profesa su amor por su madre, reconciliándose. Al brillo del amanecer, Elinor se transforma de nuevo en humana junto con los trillizos, y la familia se reúne una vez más.

Unos días más tarde los clanes vuelven a sus respectivas tierras, y Mérida y Elinor montan sus caballos juntas. Y todo termina en paz, tranquilidad y Mérida y Elinor se trataron bien.

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